Berlín ofrece también rincones románticos. En la Isla de los pavos reales (Pfaueninsel) del idílico sur-oeste de la ciudad, el rey Federico Guillermo II hizo levantar para su amante, entre 1794 y 1797, un pequeño palacio de verano en el estilo de una "castillo feudal gótico en ruinas". Esta isla de Berlín, la segunda en extensión, con 1,5 km de largo es hoy parque nacional. Fue el primer jardín zoológico de Berlín y hoy da refugio a numerosos pavos reales. foto: 2002
email: Hannelore Fobo <halo.fobo@t-online.de>
|